
Del código QR al juego, en diez segundos
Hay un cartel en la mesa con un código QR. Un huésped lo escanea con su propio teléfono y juega. No hay que instalar ninguna aplicación, ni crear una cuenta, ni hay publicidad de por medio. A continuación se explica lo que ocurre en esos diez segundos y lo que puede pasar después.
Escanear el código QR
Cada mesa tiene su propio código. Basta con la cámara del teléfono; no hace falta instalar nada.
Niños o adultos
Una pregunta, dos botones. Después, el huésped solo ve juegos que se adaptan a esa elección.
Elegir un juego
De la lista activada para esa mesa. El negocio decide qué juegos incluye.
Solo, en grupo o contra el local
Alguien juega solo, con toda la mesa, o participa en el torneo que esté en curso en ese momento.
Por qué no hay aplicación
Instalar una aplicación cuesta tiempo, espacio y confianza, y la mayoría de los huéspedes no lo hacen por una sola noche. Por eso TablePlay funciona en el navegador que ya tienen instalado. Quien se levanta de la mesa no deja nada que haya que eliminar.
- Sin instalación y sin cuenta
- Funciona en iPhone y Android
- Funciona con la conexión móvil del huésped
- No queda nada en el teléfono
Lo que configura el negocio
Qué juegos están activos, cuántas mesas hay y si el botón de pedido es visible: todo eso lo gestiona el negocio en el portal de clientes. Los carteles QR se descargan en pdf y se imprimen por cuenta propia.
No es necesario que nadie de TablePlay venga a visitarlos. Registrarse, configurar e imprimir puede hacerse en una sola tarde.
Lo que no ocurre
No hay publicidad, de nadie. Los huéspedes no son rastreados en otros sitios y sus datos no se revenden. Quien no deja su correo electrónico, no deja ningún rastro que pueda vincularse a él.